Jesús Manuel “Thor” Salayandia, coordinador del Bloque Empresarial Fronterizo (BEF), destacó que empresas armadoras han tenido una reducción generalizada de requerimientos ante el tema arancelario, y que en su caso, como proveedor al sector automotriz, le han disminuido los requerimientos hasta en un 90 por ciento.
“Es la sensibilidad que traigo por la cuestión de que me dedico a la industria y una parte de lo que yo fabrico va indirectamente al sector automotriz. A mí se me han bajado mucho los requerimientos automotrices”, mencionó el líder empresarial.
“La competencia china viene muy dura con tanto carro chino que ha venido, y empresas como Nissan, Toyota y otras armadoras que están aquí desde hace años, que han tenido mucho arraigo en México, han bajado sus requerimientos”, resaltó. Mencionó que la baja de requerimientos se debe en parte a la cuestión arancelaria y también a que en México no se han puesto candados.
“Hay reacomodos muy fuertes en los diferentes procesos para hacer un auto. A quien le ha pegado más fuerte, definitivamente desde el punto de vista industrial, o a una de las industrias que les ha pegado más fuerte, es a la automotriz”, indicó.
“Debido a la cuestión arancelaria, esa es una parte, pero también en México no hemos puesto candados. El carro chino, como llega, no genera nada más que dinero, venta, y esa venta se va de aquí. Por ejemplo, estas armadoras como Nissan, Ford, no son empresas mexicanas, pero al menos generan trabajos aquí, hay ensambladoras, pagan impuestos y generan empleo”, mencionó.Resaltó que con los autos chinos, que básicamente no pagan arancel o muy poco, sacan de competencia a los autos ya establecidos. “Ya cuando les estás cobrando un arancel y no estás teniendo una acción de prevención, solamente estamos reaccionando. Y eso es lo que pasa: convenios (en las empresas), han despedido mucha gente, están reacomodando, invirtiendo en tecnología, es lo que ha pasado”, dijo.
“Por un lado, México con toda esta competencia que ha llegado y, por otro lado, los aranceles. Directa o indirectamente, a la ensambladora le está pegando muy duro, pero indirectamente a sus proveedores como a mí, nos pegó muy fuerte en el 2024”, resaltó. “En el ámbito automotriz, a mí se me cayó un 90 por ciento, porque la primera reacción de ellos (empresa) fue irse a otros países donde pudieran ahorrarse dinero”, añadió.











