Una de las dos víctimas fallecidas el jueves en el atentado contra una sinagoga en Mánchester, en el norte de Inglaterra, recibió una bala de las fuerzas del orden que intervenían para neutralizar al atacante, informó el viernes la Policía.
Las dos personas fallecidas en el ataque, Adrian Daulby, de 53 años, y Melvin Cravitz, de 66, eran miembros de la comunidad judía de Mánchester y residentes en el barrio de Crumpsall, donde se encuentra la sinagoga.»Una de las víctimas fallecidas parece haber sufrido una herida de bala», declaró el responsable de la policía de Mánchester, Stephen Watson, en un comunicado, precisando que, probablemente, este disparo provenía de las fuerzas del orden porque el atacante no tenía arma de fuego.Sin embargo, la Policía no declaró explícitamente si el disparo causó su muerte.
El atacante, abatido por la policía, fue identificado como Jihad Al-Shamie, un británico de origen sirio de 35 años, que nunca fue relacionado con el extremismo islamista.El Primer Ministro británico, Keir Starmer, visitó el viernes el lugar de la tragedia acompañado de su esposa, Victoria, de confesión judía.»Fue un ataque terrorista destinado a infundir miedo, en el que judíos fueron atacados porque son judíos», declaró el líder británico a un grupo de socorristas.Tres sospechosos de estar involucrados en el atentado, dos hombres de unos treinta años y una mujer de unos sesenta, fueron detenidos el jueves.Los dos clubes de fútbol de Mánchester, United y City, mostraron su solidaridad con las víctimas en redes sociales.»Los pensamientos de todos están con las víctimas y ofrecemos nuestro apoyo a los afectados», dijo en X el Manchester United, cuyos jugadores llevarán brazaletes negros en su partido del sábado con el Sunderland.En el atentado del jueves, el atacante embistió con su vehículo a personas que se encontraban frente al edificio, antes de salir del vehículo y apuñalar a varias de ellas.











