La falta de interés de algunos padres en la vida de sus hijos se ha convertido en uno de los principales factores detrás de los problemas emocionales y de conducta que enfrentan muchos jóvenes, señaló Marcos Cruz Allende, presidente de la Sociedad de Padres de Familia.
Explicó que, en muchas ocasiones, los adultos no alcanzan a detectar lo que viven sus hijos porque no se involucran lo suficiente en su entorno diario. “No nos damos cuenta de los problemas de nuestros hijos porque muchas veces no estamos cerca de ellos ni conocemos lo que están pasando”.
Cruz Allende destacó que el ambiente familiar y social influye directamente en el comportamiento y desempeño de los estudiantes. Por ello, consideró fundamental que tanto padres como maestros conozcan las situaciones que atraviesan los menores fuera del salón de clases.
Como ejemplo, mencionó casos de niños que viven en hogares con problemas de adicciones o violencia. Señaló que, ante estas circunstancias, el papel de los docentes debe ir más allá de enseñar materias escolares y convertirse también en una figura de apoyo emocional.
“Hay niños para quienes la escuela representa un lugar seguro. A veces su casa es un entorno muy difícil y cuando llegan al aula necesitan sentirse escuchados y comprendidos, la escuela se convierte en su casa”.
Añadió que los maestros deben ser empáticos y adaptar la manera en que trabajan con cada estudiante, dependiendo de las necesidades y realidades que enfrenta. “No todos los alumnos viven lo mismo y hay jóvenes que requieren otro tipo de atención y trato”.
El representante de padres de familia también señaló que otro de los factores que contribuyen al desinterés académico es que muchos menores crecen bajo el cuidado de los abuelos, debido a que sus padres trabajan o están ausentes por distintas razones.
Sin embargo, aclaró que también existen madres y padres muy comprometidos con la educación de sus hijos, atentos a su desarrollo y participativos en las actividades escolares. Reconoció que ese acompañamiento es clave para fortalecer el desempeño y bienestar emocional de los estudiantes.











