Jorge Alberto Azpeitia de la Cerda, Subdirector Hipotecario de HSBC, enfatizó que la brecha del encarecimiento de la vivienda contra el incremento de los ingresos de las personas ha generado una disparidad, lo que provoca que para ciertos sectores sea más difícil adquirir una vivienda.Por ejemplo, dijo, uno de los factores más importantes son los jóvenes, quienes se incorporan a una actividad crediticia activa; sin embargo, reunir el enganche para adquirir una vivienda puede tomarles años.Enfatizó que por ello la banca tiene que trabajar en la transformación de producto para que estos no solo puedan dar el enganche de una casa, sino para que también puedan dar mensualidades más flexibles en diferentes esquemas.
«Otro de los segmentos relevantes son los no afiliados que, por su economía, no están formalmente declarando. Tenemos que desarrollar productos para tener una mayor cercanía con ellos. Y trabajar de la mano con los desarrolladores para que desde el inicio de la venta del crédito se autorice su crédito», apuntó.Romeo Liévano Trujillo, director Divisional Zona Metropolitana de BBVA, agregó que los costos y valores de la vivienda están subiendo, pero no van en función de los ingresos de las personas, no van al mismo ritmo.En el marco de su participación en el Sexto Foro Financiero de la Canadevi, dijo, que lo que más limita es el enganche, más allá de la comprobación del ingreso.»Entonces, como institución financiera, debemos estar mucho más enfocados en realizar esa trazabilidad de los ingresos de las personas. ¿Qué tanto ingreso podemos considerar a un cliente para que alcance una propia capacidad de comprar o lo podamos coacreditar? O bien, darle una serie de alternativas que existen y que tal vez, por desconocimiento, todavía no se están explorando», mencionó.Enrique Margain Pitman, director ejecutivo de Crédito Hipotecario de Mifel, comentó que el crédito hipotecario de la banca está enfocado a la vivienda económica, vivienda media residencial y vacacional, en donde el ticket promedio es de 2.5 millones de pesos (mdp).»Lo anterior significa que son personas que tienen la capacidad para pagar una hipoteca de entre 22 y 23 mil pesos para una hipoteca de 2.5 millones de pesos. Esto implica que deben percibir un salario por arriba de los 55 mil pesos», refirió.Recordó que el 70 por ciento del financiamiento está destinado a personas asalariadas; 10 por ciento a personas independientes y el 20 por ciento restante a dueños de un negocio.










