¿Cómo ahorrar agua en casa? Estas fugas y hábitos podrían estar desperdiciándola

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Ciudad Juárez vive una paradoja en medio del desierto: el agua potable llega a los hogares durante las 24 horas del día, pero su disponibilidad permanente no significa que el recurso sea ilimitado. En una región donde obtenerla implica extraerla del subsuelo, bombearla y conducirla a través de una extensa infraestructura, cada fuga o uso innecesario representa una pérdida que puede acumularse con el paso de los días.

Mario Enrique Vázquez, director ejecutivo del Observatorio del Agua Paso del Norte, consideró que una parte del problema comienza en las actividades cotidianas. Llaves que gotean, sanitarios con fallas, tuberías deterioradas o equipos de aire acondicionado que presentan escurrimientos pueden parecer problemas menores, pero cuando permanecen sin reparación terminan representando un consumo considerable.

El especialista señaló que también persisten prácticas que podrían sustituirse sin afectar las labores domésticas, como utilizar la manguera de manera continua para lavar vehículos, patios o banquetas. Barrer las superficies y utilizar métodos de limpieza que requieran menos agua son alternativas sencillas que, repetidas por miles de familias, pueden contribuir a disminuir el desperdicio.

“Cada litro que se desperdicia también lleva detrás energía, infraestructura y todo un proceso para poder hacerlo llegar hasta el usuario”, explicó Vázquez al referirse al costo que existe antes de que el agua salga de una llave.

La magnitud del problema también puede observarse en los trabajos que realiza la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Juárez. Durante los primeros siete meses de 2026, el organismo acumuló 20 mil 784 reportes relacionados con el servicio de agua potable, entre ellos fugas en la red general y tomas domiciliarias, baja presión, conexiones clandestinas y casos de desperdicio o uso indebido.

Los registros muestran que las cuadrillas mantuvieron una actividad constante durante todo el año. En enero atendieron 2 mil 680 reportes; en febrero fueron 2 mil 822; marzo llegó a 3 mil 327; abril cerró con 2 mil 909 y mayo sumó 2 mil 763. En junio se contabilizaron 2 mil 899 atenciones y julio alcanzó 3 mil 384, la cifra mensual más alta registrada por el organismo durante 2026 hasta ese momento.

Paola Moreno, directora de Operación de la JMAS, explicó que buena parte de las intervenciones está relacionada con el desgaste de los componentes de la infraestructura hidráulica. Válvulas, codos y otros accesorios pueden llegar al final de su vida útil y provocar fallas que requieren reparación o sustitución. Dependiendo de las características y ubicación del problema, las cuadrillas pueden intervenir desde el momento en que reciben el reporte y hasta un plazo máximo de 72 horas.

El trabajo de la dependencia no se limita a restablecer el servicio cuando una falla ya ocurrió. La detección y reparación de fugas también permite evitar que una cantidad importante de agua se pierda antes de llegar a los usuarios. Como referencia, durante todo 2025 la JMAS atendió 39 mil 235 reportes relacionados con el servicio de agua potable, una cifra que muestra la dimensión que pueden alcanzar estas incidencias a lo largo de un año.

Para Vázquez, el cuidado también debe comenzar con una revisión periódica dentro de las viviendas. Llaves, regaderas, sanitarios y tuberías requieren atención para detectar pérdidas que muchas veces pasan inadvertidas. En el caso de jardines y áreas verdes, recomendó realizar el riego durante las horas de menor temperatura y radiación solar, con el propósito de reducir la evaporación y aprovechar mejor el agua utilizada.

“En una ciudad como Juárez tenemos que asumir que el agua es un recurso limitado y que tener servicio las 24 horas no quiere decir que podamos utilizarlo sin medida”, sostuvo el director ejecutivo del Observatorio del Agua Paso del Norte.

La responsabilidad, de acuerdo con los especialistas, tampoco recae exclusivamente en los usuarios domésticos. Autoridades y plantas industriales tienen el reto de mantener programas de detección de pérdidas, reparar oportunamente sus instalaciones y mejorar los procesos en los que interviene el recurso. Para los ciudadanos, una de las principales herramientas sigue siendo reportar fugas y evitar que un desperdicio evidente se convierta en una pérdida prolongada.

La JMAS mantiene disponible la línea 073 durante las 24 horas, los siete días de la semana, para recibir reportes de fugas de agua potable, problemas en la red de alcantarillado y otras incidencias que requieran la intervención de sus cuadrillas. En una ciudad donde cada gota tiene que recorrer un largo camino antes de llegar a los hogares, atender a tiempo una falla puede marcar la diferencia entre una pérdida que pasa inadvertida y miles de litros desperdiciados.