Aumenta demanda de transmisiones y computadoras para autos dañados por lluvias en Juárez

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Las fuertes lluvias e inundaciones registradas durante el fin de semana en Ciudad Juárez comenzaron a generar solicitudes de refacciones automotrices en los yonkes de la localidad, principalmente transmisiones y computadoras de vehículos que resultaron afectados por el ingreso de agua.

Héctor Lozoya Ávila, presidente de la Unión de Yonkeros de Ciudad Juárez, informó que propietarios de automóviles dañados ya comenzaron a buscar este tipo de componentes, cuyos costos pueden representar un gasto considerable para las familias afectadas por las tormentas.

Explicó que, aunque todavía no se observa un incremento generalizado en la demanda, se espera que durante los próximos días más automovilistas acudan a los establecimientos en busca de piezas para reparar sus unidades.

Consideró que muchas de las personas afectadas todavía se encuentran atendiendo los daños ocasionados en sus viviendas, por lo que la reparación de sus automóviles podría convertirse en una necesidad durante los siguientes días.

“Yo creo que la gente todavía está en shock y está esperando reparar sus casas, que es lo primordial”, comentó.

El representante de los yonkeros señaló que las primeras solicitudes recibidas corresponden principalmente a transmisiones y computadoras automotrices, dos componentes que pueden sufrir daños importantes cuando el agua ingresa a los sistemas del vehículo.

Como ejemplo, mencionó el caso de un automovilista que se comunicó con él después de que el agua penetró en la transmisión de su unidad, provocando que dejara de funcionar, por lo que ahora se encuentra buscando una pieza de reemplazo.

Detalló que una transmisión usada puede alcanzar precios de aproximadamente 10 mil pesos, dependiendo del modelo y las características del automóvil, mientras que una computadora automotriz puede costar alrededor de 5 mil pesos.

Sin embargo, explicó que conseguir una computadora representa una dificultad adicional, debido a que debe coincidir con la numeración y especificaciones del vehículo, además de que existe el riesgo de que una falla eléctrica en la unidad dañe la pieza de reemplazo.

“La computadora es más difícil porque, como no tienen garantía, tienen que estar seguros de que es la computadora. Tiene que ser igual, tiene que ser la numeración”, explicó.

Además de las afectaciones por inundaciones, las condiciones en que quedaron algunas vialidades también podrían generar una mayor demanda de componentes de suspensión y dirección, dijo.

Entre las piezas que podrían presentar daños mencionó las cremalleras, horquillas, masas y componentes de las juntas homocinéticas, particularmente cuando los vehículos circulan por baches profundos o zonas inundadas.

Explicó que algunas de estas piezas cuentan con protectores de plástico que contienen grasa para su funcionamiento, pero cuando se dañan o permiten el ingreso de agua, el lubricante puede perderse y provocar fallas mecánicas.

En determinados casos, añadió, el problema puede resolverse mediante mantenimiento o lubricación, sin necesidad de sustituir completamente la pieza.

Advierten dificultades para conseguir refacciones

El presidente de la Unión de Yonkeros descartó que un eventual incremento en las solicitudes necesariamente provoque un aumento en los precios de las refacciones, aunque reconoció que podría complicarse su disponibilidad.

Lo anterior, explicó, debido a las dificultades que enfrentan los establecimientos para adquirir vehículos y componentes procedentes de Estados Unidos, situación que ha limitado el abastecimiento de algunas piezas.

“Es difícil subirle de precio. Lo que va a ser difícil es encontrar la mercancía, porque con las políticas de Estados Unidos hemos estado batallando mucho para traer vehículos del otro lado”.

“Antes se conseguían en el mismo día; hoy se pueden tardar hasta la semana, si no es que más, porque si no hay, hay que mandarlo a buscar”, comentó.

Esta situación podría complicar las reparaciones de los vehículos afectados por las inundaciones, particularmente aquellos que requieren componentes electrónicos o mecánicos específicos.

El dirigente recomendó a los automovilistas no apresurarse a comprar refacciones sin antes contar con un diagnóstico mecánico que permita determinar con precisión el origen de las fallas.

Advirtió que algunos desperfectos pueden solucionarse mediante trabajos de mantenimiento, por lo que sustituir componentes completos sin una revisión previa podría representar un gasto innecesario.

Asimismo, pidió a los afectados acudir a talleres establecidos y de confianza para evitar cobros excesivos o la adquisición de piezas que realmente no necesitan.

“La primera recomendación es verificar bien su vehículo, cuál es la falla, para que primero no los engañen”, expresó.

Finalmente, señaló que será durante los próximos días cuando pueda observarse con mayor claridad el impacto que dejaron las inundaciones en la demanda de refacciones usadas, conforme las familias comiencen a reparar los automóviles que resultaron dañados por las lluvias.