Permanecen los restos de Rubí Luna en el Semefo

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Ciudad Juárez.- Rubí Luna Flores o “Luna” (como la conocían sus allegados), víctima de desaparición y asesinato, fue descrita por testigos durante la audiencia inicial contra sus presuntos verdugos como una chica “no muy de familia”, que buscaba un techo con amigos que presuntamente la metieron al negocio de las drogas, particularmente de metanfetamina en cristal.Luna dejó a un hijo de dos años viviendo con su abuela paterna, como antes de su muerte. El padre del niño está en la cárcel por robo de vehículos y múltiples cargos de narcomenudeo.La investigación por la desaparición de Rubí llevó al hallazgo de restos de una persona en Arroyo Norte 10200, de la colonia Colinas del Norte, que aunque se presume que sean de ella, aún siguen sin identificar, debido al estado esquelético y con poco tejido blando en que estaba, por lo que será mediante estudios de genética que se determine su identidad, informó la Fiscalía de Distrito Zona Norte.

Por el caso fueron detenidos mediante orden de aprehensión ejecutada el 14 de diciembre Brian Alexis C. M. y Alejandra Beatriz S. C. De acuerdo con la narración de un testigo clave, el varón presuntamente atacó con un picahielo a Rubí, quien quedó desangrándose en la cocina de la casa 10202 de la misma calle y colonia. Posteriormente, ambos acusados cargaron a la víctima para lanzarla a la casa colindante, donde fue hallada la fosa con un cuerpo inhumado de manera clandestina.Las diligencias por el reporte de desaparición interpuesto por su hermano el 30 de septiembre, mostraron una parte de la vida de Rubí. La fecha de desaparición es del día 21, y la acusación formal señala que el asesinato ocurrió entre el 20 y el 30 de septiembre. En el documento, su hermano relata que Rubí vivía con su exsuegra, la abuela paterna del hijo de Luna y Alejandro M. M.Su hermana, sin embargo, mantenía una relación con un hombre llamado “Gary”, con quien pensaban que se había quedado a dormir en los días siguientes a su desaparición, aunque este hombre fue internado en un centro de rehabilitación días antes.La exsuegra de Luna, por su parte, negó que viviera con ella. Vivía con otra persona en Colinas del Norte, y era una joven “no muy de familia”. Esta testigo narró que supo que Luna había recogido sus cosas de la casa de Gary para irse luego del internamiento del hombre.

También relató que Luna se quedó sin teléfono para comunicarse, porque una persona a la que le debía dinero se lo quitó a modo de cobro. El sábado 21 de septiembre, supo, Luna iba “a entregar paquetes” (droga).Fue a entregar la droga a una tienda de abarrotes en Colinas del Norte, luego de mensajear con el presunto coautor del asesinato, C. M., con cuya novia, de nombre Yessica G. L. (con quien detuvieron al ahora acusado, pero fue liberada) Luna había tenido problemas.Un testigo más, amigo de Luna, supo que “le debía feria al bato de Sinaloa” por la droga que revendía.Durante la audiencia inicial, el Ministerio Público no presentó actas de reconocimiento de persona, que comúnmente se presentan cuando el Servicio Médico Forense logra identificar un cadáver con apoyo de familiares, para luego liberar el cuerpo y que procedan los servicios funerarios. En este caso, los restos óseos que presuntamente pertenecen a Rubí siguen en la morgue.