Un total de seis pinos y cuatro palmeras ubicadas en el Corredor Universitario presentan un estado de sequedad, lo que ha llevado a la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología a implementar un plan de rescate con la aplicación de foliares y fungicidas.
Durante un recorrido realizado en la zona, se pudo observar que los árboles afectados presentan un tono café en su totalidad, lo que indica un grave deterioro. Además, se detectaron al menos dos pinos con una doble tonalidad, es decir, con una parte verde y otra café, lo que sugiere que están a punto de secarse por completo.
Un hallazgo adicional que preocupa a las autoridades es que al menos tres de los árboles parecen haber sido dañados de manera intencional, pues se observan aplastados, lo que podría haber afectado su estructura y su capacidad de supervivencia. Esta situación está siendo evaluada para determinar si hubo intervención humana en su deterioro.
El objetivo principal de la intervención es evitar la replantación y lograr la recuperación de los árboles mediante la aplicación de sustancias especializadas y un programa de riego adecuado. Hasta el momento, se ha identificado que dos de las cuatro palmeras se encuentran en estado crítico, prácticamente secas, mientras que las otras dos aún podrían salvarse con los cuidados adecuados.
La Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología ha señalado que se dará un seguimiento constante a la evolución de los árboles tratados, con el fin de determinar si responden favorablemente a los foliares y fungicidas aplicados.
En caso de que la intervención no logre salvar a algunos de los árboles afectados, se valorará la posibilidad de replantar nuevas especies en la zona, garantizando que sean resistentes a las condiciones climáticas y ambientales del lugar.











