A través de talleres, cursos y actividades de sensibilización, la asociación juarense Programa Compañeros acompaña a mujeres que ejercen el trabajo sexual con el fin de que se reconozcan como sujetos de derecho.
Y es que, el estigma social que existe sobre esta actividad provoca que ellas desconozcan sus derechos y no hagan frente a acciones injustas o discriminatorias en su contra, alertó María Elena Ramos, directora de Programa Compañeros.
“En este proyecto, Mujeres Mujer estamos acompañando procesos porque una de las cosas que queremos es que ellas se crean sujetos de derecho, pero como se considera la actividad ilegal, aunque no hay una normatividad que diga que es ilegal. A ellas a veces las golpean, las extorsionan o hasta las matan, y no creen que eso sea un delito porque están ejerciendo trabajo sexual”, lamentó María Elena Ramos.
En el programa explicó se atienden a mujeres desde los 18 años, quienes ejercen el trabajo sexual. Incluso, para eliminar los estigmas y los juicios sobre esta actividad, se ha eliminado la palabra prostitución.
Recordó que en esta frontera, si bien hay mujeres originarias de la ciudad, también existen trabajadoras provenientes de otros estados y países. Puntualizó además que la juventud y la belleza física juegan un papel determinante en esta actividad, por lo que muchas de las trabajadoras no llegan a ser mayores a los 40 años. Y aunque sí existen algunas mujeres de hasta 60 años, sus servicios ya no son tan solicitados.
Además de discriminación y exclusión, las trabajadoras sexuales siguen expuestas a diferentes riesgos y son víctimas de abusos y violaciones.
“A través del programa Mujeres Mujer reconocemos que las mujeres tienen muchas condiciones de interseccionalidad, una sola mujer puede tener trabajo sexual, VIH, ser consumidora de drogas, por eso las atendemos a las mujeres y les damos el servicio que requieren, así como herramientas para mantenerse seguras”.











