La reducción del presupuesto federal al sector forestal ha tenido efectos negativos a nivel nacional sobre todo en Chihuahua, debido a que por la falta de lluvias la zona serrana se encuentra más seca que en años anteriores, provocando que los incendios sean no solo más frecuentes, sino también más difícil de sofocar, lo que hace imperativo adquirir nuevamente el presupuesto para los fondos de apoyo a forestales y así, poder combatir los incendios de manera rápida y eficiente, según explicó el ingeniero agrónomo forestal Daniel Padilla Domínguez.
Dicho comentario nace luego de que el pasado 31 de marzo, el Congreso del Estado de Chihuahua aprobó un punto de acuerdo para exhortar al Poder Ejecutivo Federal a reconsiderar y revertir los recortes presupuestales aplicados a la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), con el objetivo de fortalecer sus capacidades en la prevención, control y combate de incendios forestales, sobre todo tomando en cuenta que la temporada en que más se perciben estos siniestros comenzó desde mediados de marzo y terminará hasta finales de junio.
El especialista explicó que los recortes comenzaron durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, cuando los recursos destinados al sector forestal disminuyeron de manera progresiva, “si antes recibíamos 100, bajó a 90, después a 80, y así se mantuvo la tendencia durante todo el sexenio”, detalló. Sin embargo, aseguró que el impacto más fuerte ocurrió con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, cuando —según su testimonio— los recursos se redujeron hasta en un 50 por ciento de manera generalizada en diversos fondos, afectando no solo al sector forestal, sino también a actividades como la agricultura, ganadería y minería.
Padilla Domínguez señaló que anteriormente existían fondos federales destinados a los municipios para proyectos productivos, los cuales permitían financiar acciones como apertura de caminos rurales, electrificación y programas de empleo temporal, especialmente útiles en temporadas críticas de incendios.
“Eso representaba prácticamente la mitad de los ingresos para muchos trabajos forestales. Hoy esos recursos desaparecieron, y los municipios tienen que arreglárselas solos”, afirmó, agregando que actualmente, gran parte de estas obras en la Sierra se realizan con inversión privada, ya que el gobierno carece de recursos suficientes para intervenir.
Al mismo tiempo, uno de los efectos más visibles de esta reducción presupuestal se refleja en el combate de incendios, pues mientras que, en administraciones pasadas, como la de Felipe Calderón, se contaba con hasta 15 brigadas activas en algunas regiones del estado, el año pasado apenas operaron tres con apoyo de voluntarios.











