La próxima caducidad de 26 concesiones de transporte público en el estado no representa un riesgo para los usuarios, aseguró el subsecretario de Transporte, Luis Manuel Aguirre, al explicar que la mayoría de estos permisos ya no corresponden a unidades en operación.
El funcionario detalló que, aunque este año comienza a vencer un número importante de concesiones, se trata en su mayoría de vehículos que dejaron de prestar servicio desde hace tiempo, por lo que su salida del padrón no impactará la movilidad diaria.
“Bueno mire déjeme le platico porque no se entraría en un conflicto, porque todos esos que se vencen y se están venciendo en realidad ya no están prestando el servicio, es decir, no se están venciendo los que están en operación”.
En ese sentido, descartó que exista la posibilidad de renovar automáticamente estos permisos. La razón, dijo, es que quienes quisieran retomarlos tendrían que cumplir con nuevas condiciones, entre ellas contar con unidades más recientes y en buen estado.
“No, eso no”, respondió de forma tajante al ser cuestionado sobre una eventual renovación directa de las concesiones vencidas.
Aguirre subrayó que uno de los principales motivos por los que estas concesiones quedaron inactivas tiene que ver con la falta de unidades en condiciones adecuadas para operar, además de los cambios en la demanda del servicio.
En varias rutas, explicó, el número de camiones en circulación ya era menor al autorizado. Por ejemplo, en trayectos donde había hasta 20 concesiones asignadas, actualmente solo operaban alrededor de 15 unidades.
Esta reducción responde, en gran medida, a un ajuste natural entre la oferta y la demanda, un fenómeno que se acentuó tras la pandemia de COVID-19, cuando cambió la forma en que la gente se desplaza por la ciudad.
Algunas rutas, incluso, dejaron de operar por completo debido a que ya no resultaban rentables para los transportistas. Entre los casos mencionados están la Ruta 4 y ciertos recorridos en la zona de Morelos y el aeropuerto.
El subsecretario explicó que el descenso en el número de pasajeros provocó que los ingresos ya no fueran suficientes para cubrir los costos de operación, lo que obligó a varios concesionarios a retirar sus unidades.
“En el transporte, como en muchas cosas de la vida, es un tema de oferta y demanda; operar un camión tiene un costo y el pasaje que estaban recibiendo ya no alcanzaba para sostenerlo”.











