A través de su diagnóstico “Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores”, la organización internacional Save the Children alertó por el alto índice de suicidios en Chihuahua.“El suicidio constituye uno de los indicadores más relevantes acerca de la situación de salud mental de niñas, niños y adolescentes, no sólo por su irreversibilidad, sino porque representa la culminación visible de procesos de sufrimiento psicoemocional que frecuentemente permanecen invisibilizados hasta que se manifiestan de forma letal”, señaló.Advirtió que las cifras nacionales e internacionales sobre suicidio juvenil exigen atención urgente e intervenciones orientadas a la prevención, además de la respuesta en crisis. Y en México, la distribución geográfica del suicidio muestra importantes disparidades territoriales, con Chihuahua a la cabeza.A nivel global, el suicidio es la cuarta causa de muerte entre personas de 15 a 29 años. En la Región de las Américas, la tasa de mortalidad por suicidio aumentó un 17 por ciento entre 2000 y 2019. Mientras que en el resto del mundo disminuyó, en esta región, el 79 por ciento de los suicidios ocurre en hombres, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2021.En América Latina y el Caribe, el suicidio es la tercera causa de muerte más común en el grupo de 15 a 19 años, cobrando la vida de 45 mil 800 adolescentes cada año, según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) de 2022; mientras que en el grupo de 10 a 14 años, el suicidio fue la cuarta causa de muerte nacional con 217 defunciones registradas en 2023, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 2024.“El análisis de la serie 2010-2024 muestra una tendencia diferenciada por sexo: mientras las defunciones de niños disminuyeron de 111 en 2010 a 95 en 2024, las de niñas aumentaron de 76 a 137 en el mismo período, prácticamente duplicándose”, informó Save the Children.Según datos de 2025 de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), en la población general, Chihuahua ocupa el primer lugar en suicidios, con 15 suicidios por cada 100 mil habitantes, seguido de Yucatán con 14.3 y Aguascalientes, con 10.5, mientras que Guerrero registra la tasa más baja con 2.1 defunciones, lo que representa una brecha de siete veces entre las entidades con mayor y menor.Y, en el grupo de 10 a 17 años, las entidades con tasas más elevadas durante 2024 fueron Chihuahua, con 10.6 muertes por cada 100 mil habitantes de dichas edades, y Aguascalientes, con 10.4.“La salud mental de niñas, niños y adolescentes es un componente esencial para su desarrollo integral y un derecho humano fundamental. Implica la capacidad de desarrollar habilidades cognitivas, emocionales y sociales que permitan establecer vínculos seguros, participar en la comunidad, aprender en entornos protectores y ejercer derechos en igualdad de condiciones. Este reconocimiento sitúa la salud mental como una condición transversal al ejercicio de otros derechos, vinculada así directamente con protección, educación, participación comunitaria y vida familiar”, señaló la organización.De acuerdo con Save the Children, la pandemia por Covid-19 fue un amplificador de vulnerabilidades preexistentes, entre ellas, el aislamiento social como factor de riesgo central en la salud mental de niñas, niños y adolescentes, que no sólo interrumpió procesos habituales de socialización en distintas etapas del desarrollo, sino que también visibilizó y profundizó fragilidades del tejido social, familiar y comunitario, generando efectos que trascienden el período de emergencia sanitaria.Dado que la pandemia agravó significativamente este fenómeno, su atención resulta prioritaria para comprender las trayectorias de vulnerabilidad en estas etapas del desarrollo, destacó.“En el caso de México, el aislamiento social adquiere características particulares, asociadas tanto al uso problemático de tecnologías digitales como a la exposición persistente a violencia comunitaria, familiar y estructural, lo que da lugar a dinámicas específicas de repliegue social, deterioro de vínculos y desconfianza hacia los entornos relacionales”, informó.Save the Children desarrolló el diagnóstico situacional con un triple propósito estratégico. El primero correspondió a caracterizar integralmente la situación de salud mental de NNA en México con énfasis en el aislamiento social como factor de riesgo, mediante el análisis documental del marco normativo y de datos estadísticos oficiales, la oferta institucional de servicios, los determinantes sociales y los factores de riesgo y protección.El segundo propósito fue generar evidencia que oriente el diseño del modelo de intervención de Save the Children México en salud mental y apoyo psicosocial. Y, tercero, ofrecer una identificación inicial de avances en materia de política pública y aportar elementos que permitan abrir y orientar el diálogo con actores clave para enriquecer la atención a la salud mental de NNA.











