Entre balas y homicidios: violencia frena rastreos de personas desaparecidas en Guadalupe y Calvo

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El registro de siete homicidios y enfrentamientos en Guadalupe y Calvo en este 2026 mantiene incierto el panorama de rastreos de personas desaparecidas debido a la continuidad de la ola de violencia, por lo que las madres buscadoras mencionaron que las condiciones de seguridad no permiten que se lleve a cabo programaciones para aquella zona, por lo que esperan a que la autoridad pueda restablecer la paz para poder acudir en busca de sus familiares. El 2025 cerró el año con 52 asesinatos y desplazamiento de familias.

Integrantes del Colectivo 10 de Octubre señalaron que las condiciones actuales no permiten la realización de rastreos, ya que la seguridad de las madres buscadoras y del personal que las acompaña no está garantizada. Indicaron que, aunque existe la voluntad y la necesidad de continuar con la búsqueda de sus familiares desaparecidos, la prioridad es preservar la integridad física de quienes participan en estas acciones.

Las madres buscadoras explicaron que, como parte de la labor que desempeñan, han realizado la planeación y programación de posibles rastreos en zonas consideradas de interés, mismas que se encuentran identificadas a partir de información previa que logran recabar, testimoniosanónimos; sin embargo, Guadalupe y Calvo sigue siendo considerado un municipio de alto riesgo debido a los constantes hechos violentos registrados en la región.

Explicaron que lamentablemente mientras no se cuente con un entorno seguro no es posible llevar a cabo búsquedas en campo, por lo que se mantienen a la espera de que se restablezcan las condiciones de paz y se implementen operativos que permitan garantizar su seguridad durante los rastreos.

Cabe señalar que la situación de violencia en el municipio no es reciente, debido a que el año 2025, Guadalupe y Calvo cerró con un saldo de 52 homicidios, además del desplazamiento forzado de varias familias, quienes se vieron obligadas a abandonar sus comunidades ante el temor de quedar en medio de los enfrentamientos armados.

Ante esta situación, las madres buscadoras lamentaron que este contexto de inseguridad no solo frena su labor en busca de los suyos, sino que también el de las familias que se han visto afectadas y han tenido que salir huyendo de sus hogares para salvar su vida.