El diputado local Guillermo “Memo” Ramírez lanzó un llamado al Gobierno Federal tras el nuevo cierre de la frontera sur de Estados Unidos para la importación de ganado mexicano, decisión anunciada por el Departamento de Agricultura de ese país (USDA), apenas días después de haberse informado su reapertura, con el fin de que se haga lo necesario para que se de la reactivación.
El legislador, también productor ganadero, calificó como “tristes noticias para las y los ganaderos de México” esta medida, y lamentó que la falta de compromiso por parte de las autoridades federales en temas de sanidad y control animal esté afectando directamente a un sector estratégico para la economía nacional.
Ramírez aseguró que no se trata de pedir privilegios, sino de exigir reglas claras, condiciones estables y respaldo real para un gremio que sostiene miles de empleos, especialmente en las regiones productoras del norte del país: “La inacción federal pone en riesgo la estabilidad de familias y comunidades enteras”, subrayó.
El cierre de la frontera significa un duro golpe para los ganaderos mexicanos, quienes ven comprometida su principal vía de exportación y, por ende, sus ingresos y fuentes de trabajo: “No se puede jugar con el trabajo de quienes todos los días sacan adelante al país”, reprochó el diputado.
Asimismo, Memo Ramírez responsabilizó directamente al Gobierno Federal por la falta de cumplimiento de protocolos sanitarios, y lamentó que las consecuencias de esa omisión estén siendo pagadas por quienes se dedican al campo: “La falta de compromiso está costando empleos, confianza y crecimiento económico”, expresó.
El legislador exigió a las dependencias federales correspondientes que dejen de ignorar la problemática y asuman su responsabilidad con seriedad. Consideró que el sector ganadero ha sido históricamente resiliente, pero que hoy necesita un respaldo efectivo, no discursos vacíos ni simulaciones.
“México necesita gobernantes que actúen, no que simulen”, enfatizó Ramírez, al urgir soluciones inmediatas que permitan restablecer la confianza con los socios comerciales y evitar mayores afectaciones al campo mexicano.Finalmente, reiteró su compromiso con los productores y anunció que continuará alzando la voz desde el Congreso local para exigir justicia, atención y acciones concretas que garanticen la permanencia y fortalecimiento de la industria ganadera del país.











