Con el argumento de que brindan servicios a precios accesibles, la Cámara de Diputados no cobra renta por los dos salones de belleza que existen en el palacio legislativo de San Lázaro.
El Secretario General, Mauricio Farah, informó que los salones son los únicos servicios por los que no pagan renta, como sí ocurre en el caso de la cafetería, el restaurante y la librería.»Aquí desde hace 30 años están concesionados estos dos espacios que todo el mundo conoce y están a luz de todos, aquí en planta baja y en el basamento. No pagan renta, son los únicos que no pagan renta de todos los servicios toda vez que lo que cobran es un precio bastante barato, de tal suerte que más o menos se compensa y en el costo-beneficio no les remuneraría a ellos», dijo.Uno de los salones está ubicado en la planta baja del edifico F y en él los precios se encuentran establecidos: $130 corte de caballero, $250 corte de mujer, entre $250 y $300 un secado y planchado, y entre $350 y $500 maquillaje y peinado.
El otro salón se encuentra en el sótano del edificio E y, de acuerdo con fuentes legislativas, el costo de los servicios lo determinan las y los legisladores a través de propinas.Ambos están acondicionados para brindar todo tipo de servicios, desde un lavado de cabello, hasta cortes, tintes, luces e incluso uñas.Farah indicó que lo que sí pagan los operadores de ambos salones son los servicios de agua y luz.»Es el único tema que paga, lo demás la Cámara no pone absolutamente nada, todo lo ponen ellos, y es así, sin una contraprestación por el espacio que se utiliza no por otra razón, si no porque desde hace 30 años años viene siendo de esta manera en un convenio totalmente transparente y porque el precio es un precio más o menos accesible.»De otra manera se tendría que incrementar el precio, no les saldría a ellos, no podríamos tener apoyo acá en Cámara, entonces es totalmente transparente y el costo beneficio queda de esa manera», señaló.Explicó que, a cambio de este esquema, los salones no sólo dan precios accesibles, sino en horarios completos y legisladoras, legisladores y personal de la Cámara de Diputados tiene acceso a este tipo de servicios.Afirmó que más allá del espacio, la Cámara no eroga un solo centavo por los salones, ya que quienes los operan se encargan de salarios y productos.»La Cámara no pone ni un centavo, no paga sueldos, no paga salarios, no les da productos, absolutamente nada, ellos ponen todo y le cobran a las legisladoras, a los legisladores y al personal de Cámara también, está abierto para todos ellos», subrayó.











