Llevaré batalla hasta donde tope: Lázaro vs los Bermúdez

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El empresario Lázaro Flores lamentó que no hubiera existido un diálogo antes de las intervenciones violentas que presuntamente perpetraron escoltas enviados por la familia Bermúdez –también empresarios– que derivaron en carpetas de investigación por posibles delitos cometidos en febrero de 2024 en que se intervino un terreno de Flores de manera ilegal.“Voy a llevar la batalla hasta donde tope. Yo no me quiero pelear, pero golpearon a mis hijos. Busco una disculpa pública y la reparación de los daños”, dijo el afectado, aunque señaló que la parte demandada está renuente a llegar a un acuerdo.De acuerdo con el archivo periodístico, el 18 de febrero de 2024 a las 5:50 de la mañana, tres escoltas de la familia Bermúdez llegaron al predio ubicado en las calles Ramón Rayón y Río Hondo, a un costado del parque recreativo Las Anitas, en el ejido Zaragoza, colonia Waterfill, en donde presuntamente rompieron una malla ciclónica y llegaron con una retroexcavadora para hacer una zanja.También llegó Flores con uno de sus hijos, y fueron golpeados presuntamente por los guardias, y cuando otro de los hijos del entrevistado llegó en auxilio de su familia, trató de grabar la agresión, pero fue golpeado y despojado del teléfono en que documentó.Tras esos hechos, 10 escoltas fueron detenidos y llevados ante un juez de control, que declaró no legal la detención por delitos de allanamiento, lesiones y amenazas, pero la ratificó de legal por el robo del teléfono, y fueron sometidos a medida cautelar de no acercarse a las víctimas ni salir de la ciudad.Sin embargo, el pasado 10 de febrero del presente año, el juez de Control Apolinar Juárez Castro otorgó las órdenes de aprehensión contra los tres integrantes de la familia Bermúdez y diversos escoltas.Flores, entrevistado ayer por El Diario, dijo que el haber enviado escoltas a realizar dichos actos fue un acto “cobarde”, similar a como actúa la delincuencia organizada, que “nomás mandan”.Agregó que la soberbia de los acusados y sus abogados, además de su agresividad, no les permite un contacto con el cual se pueda dialogar sobre lo ocurrido.Además, dijo que aunque es probable que la audiencia no se lleve por suspensiones en juicios de amparo sin concluir, “el amparo no dura toda la vida”, pero “después de un año, (llevarlos ante un juez de control) es un gran triunfo”.De acuerdo con el empresario entrevistado, el problema devino de la supuesta invasión a un terreno que los Bermúdez reclaman como suyo, pero del cual tiene documentación que lo acredita a él como propietario, luego de la cesión del Ejido Zaragoza.Comentó que mediante artimañas para que un juez exija la escrituración de una propiedad, la parte denunciada se ha hecho de diversos terrenos, incluida una parte del suyo, pero la documentación con la que él cuenta tiene mayor antigüedad, y en ningún momento fue llamado directamente para comparecer ante un tribunal por un posible conflicto por el predio.Por el contrario, agregó, los denunciados no han aceptado presentarse ante el Tribunal Agrario del Poder Judicial de la Federación en Juárez para arreglar el asunto, pues se trata de tierras ejidales.Ayer, uno de los tres hermanos empresarios acusados señaló que “el terreno nunca ha sido ejidal”, sino que ha sido propiedad de su familia por más de 80 años.