Ante la buena producción de frijol registrada este año en el estado de Chihuahua, pero con precios que no reflejan el esfuerzo del campo, los productores contarán con la opción de la pignoración como un mecanismo para mejorar sus ganancias, mientras el mercado ofrece condiciones más favorables. Así lo dio a conocer el presidente de Agrodinámica Nacional, Arturo Rentería.
El líder campesino explicó que este esquema permitirá a los agricultores no verse obligados a vender su cosecha a precios castigados, pese a que la entidad tuvo una producción cercana a las 80 mil toneladas de frijol durante el presente ciclo agrícola.
Detalló que, aunque el Gobierno adquirió únicamente alrededor de 4 mil toneladas, existe un amplio volumen que permanece en manos de los productores, incluyendo grano almacenado del año pasado, lo que hace viable y necesaria la implementación de la pignoración como alternativa de comercialización.
Rentería subrayó que Chihuahua, al igual que otros estados del país, es productor de granos básicos como frijol y maíz, por lo que consideró fundamental que se proteja a quienes se dedican a estas actividades, especialmente en escenarios donde el precio de compra no es justo.
Indicó que la pignoración permitirá que los agricultores resguarden su producto y accedan a mejores condiciones de venta, evitando intermediarios que buscan adquirir el frijol a precios por debajo de su valor real en el mercado.
El dirigente señaló que este mecanismo fue propuesto por las organizaciones del sector y aceptado por el Gobierno, con el objetivo de brindar certidumbre a los productores y fortalecer su capacidad de negociación frente a un contexto de sobreoferta.
Añadió que en los primeros días de enero se retomarán las reuniones y mesas de trabajo para definir con mayor claridad el procedimiento, los costos y los lineamientos específicos que se aplicarán en el proceso de pignoración.
¿Qué es la pignoración y cómo beneficia a los productores?
La pignoración es un mecanismo financiero mediante el cual los productores agrícolas pueden obtener un anticipo de dinero utilizando sus cosechas como garantía, sin necesidad de venderlas de inmediato ni perder la propiedad sobre ellas. A través de este esquema, los granos se resguardan en almacenes certificados mientras los campesinos reciben un ingreso mínimo que les permite hacer frente a compromisos económicos urgentes, como pagos de insumos, créditos o gastos operativos.











