Entre brechas, senderos y terrenos donde las patrullas no pueden avanzar, los llamados “Charlys” de la Policía Municipal de Chihuahua se han convertido en una pieza clave para las labores de vigilancia, prevención y búsqueda, gracias a su capacidad para operar en zonas de difícil acceso.
La Policía Montada de la Dirección de Seguridad Pública Municipal mantiene presencia activa en distintos puntos de la capital, especialmente en áreas alejadas o agrestes, donde su intervención resulta fundamental para atender diversas situaciones.
Estos binomios, integrados por un elemento policial y un caballo, destacan por su capacidad de desplazamiento en terrenos complicados, como caminos pedregosos, veredas estrechas y zonas serranas, lo que les permite ampliar el alcance operativo de la corporación.
Su labor no se limita únicamente a la vigilancia, ya que también participan en operativos de búsqueda y rastreo, particularmente en casos de personas desaparecidas o extraviadas, donde su acceso a zonas inaccesibles puede marcar la diferencia.
De acuerdo con información oficial, la unidad está conformada por 14 equinos y 14 policías, quienes trabajan de manera coordinada y mantienen un entrenamiento constante para fortalecer sus habilidades en campo.
El vínculo entre los elementos y sus caballos es uno de los factores más importantes para el desempeño de sus funciones, ya que se basa en la confianza, disciplina y cuidado diario, aspectos esenciales para garantizar la efectividad durante los operativos.
Gracias a estas características, los “Charlys” han logrado posicionarse como un apoyo estratégico en acciones de seguridad, sobre todo en escenarios donde las unidades motorizadas no pueden intervenir.
Autoridades municipales destacaron que este grupo especializado continuará participando en recorridos preventivos y operativos de búsqueda, reforzando la presencia policial en zonas donde la geografía representa un reto.











