En sólo tres años, la Primaria Federal Rosario Castellanos ubicada en la colonia El Granjero de Ciudad Juárez logró incorporar los métodos y estrategias para atender a niños con capacidades diferentes y con aptitudes sobresalientes, con el objetivo de potenciar su desarrollo.
Esto significa que dejaron de requerir la USAER, la cual da acompañamiento a maestros y padres de familia en la educación de estudiantes con capacidades diferentes, neurodivergentes y aptitudes sobresalientes.
“Cumplimos un ciclo de trabajo y de atención, y esos tres años trabajamos todos los mecanismos, la dinámica y todas las baterías en atención a todos nuestros niños con diferentes condiciones. Aprendimos a trabajar con ese tipo de condiciones con el objetivo de eliminar barreras e ir preparando a la escuela desde rampas o aulas en condiciones”, aseguró la directora de la primaria, Anabel Castro.
Por su parte, Judith Zamora, directora de la USAER Zona 32, a la que correspondió la atención de la primaria Rosario Castellanos, reconoció que existen escuelas donde ha sido más difícil desarrollar este tipo de programas.
“Hay escuelas que tienen servicios de apoyo muchos años y no se han logrado cambiar culturas ni prácticas. Cuando llegamos a la escuela Rosario Castellanos, la maestra Anabel es una directiva muy académica, desde organizar tiempos, materiales y recursos humanos. Todo eso facilita para que se muevan las culturas y las políticas dentro de la escuela.
“Nos pusimos de meta dos ciclos escolares y en el tercer ciclo escolar la maestra solicitó para que los compañeros USAER recogieran sus frutos y fue un logro, una satisfacción muy bonita”, explicó Judith Zamora.
El haber asimilado esta capacitación le ha representado a la escuela nuevos retos. Por ejemplo, para la atención de niños identificados con aptitudes sobresalientes, se han fortalecido las enseñanzas en STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas), se han buscado talleres culturales, de robótica y con universidades y, en sus planeaciones, los docentes buscan actividades extra.
Incluso, los padres de familia han respondido a esta gran labor, reconoció la directora Anabel Castro: “En la escuela hemos generado una cultura de colaboración y respeto entre padres de familia, dirección y alumnos; hay mucha vinculación con instituciones y llegan predispuestos a colaborar”.
“Cumplimos un ciclo de trabajo y de atención, y esos tres años trabajamos todos los mecanismos, la dinámica y todas las baterías en atención a todos nuestros niños con diferentes condiciones. Aprendimos a trabajar con ese tipo de condiciones con el objetivo de eliminar barreras e ir preparando a la escuela desde rampas o aulas en condiciones”, aseguró la directora de la primaria, Anabel Castro.
Por su parte, Judith Zamora, directora de la USAER Zona 32, a la que correspondió la atención de la primaria Rosario Castellanos, reconoció que existen escuelas donde ha sido más difícil desarrollar este tipo de programas.
“Hay escuelas que tienen servicios de apoyo muchos años y no se han logrado cambiar culturas ni prácticas. Cuando llegamos a la escuela Rosario Castellanos, la maestra Anabel es una directiva muy académica, desde organizar tiempos, materiales y recursos humanos. Todo eso facilita para que se muevan las culturas y las políticas dentro de la escuela.
“Nos pusimos de meta dos ciclos escolares y en el tercer ciclo escolar la maestra solicitó para que los compañeros USAER recogieran sus frutos y fue un logro, una satisfacción muy bonita”, explicó Judith Zamora.
El haber asimilado esta capacitación le ha representado a la escuela nuevos retos. Por ejemplo, para la atención de niños identificados con aptitudes sobresalientes, se han fortalecido las enseñanzas en STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas), se han buscado talleres culturales, de robótica y con universidades y, en sus planeaciones, los docentes buscan actividades extra.
Incluso, los padres de familia han respondido a esta gran labor, reconoció la directora Anabel Castro: “En la escuela hemos generado una cultura de colaboración y respeto entre padres de familia, dirección y alumnos; hay mucha vinculación con instituciones y llegan predispuestos a colaborar”.
Deben docentes ayudar a papás a identificar barreras educativas de sus hijos
La falta de una identificación adecuada en niños con neurodivergencias o con aptitudes sobresalientes que no cuenten con una correcta atención no puede ser atribuida a un desinterés de los padres de familia, sino al desconocimiento, consideró la directora Anabel Castro.
De acuerdo con su experiencia, la labor de los maestros será de gran ayuda ya que, con su observación diaria, pueden identificar conductas que hagan sospechar si el alumno presenta alguna barrera en su aprendizaje.
“Yo creo que es por desconocimiento que los papás no los identifiquen y los atiendan; no he visto desinterés de padres de familia, es desconocimiento, entonces aquí entra un maestro responsable, preocupado por sus alumnos, que está siempre en atención con los papás, solicitando canalización, haciéndoles recomendaciones, más acercamiento a dirección”, afirmó Anabel Castro.Al desconocimiento también podría agregársele el miedo de los padres de familia a enfrentar un diagnóstico de que sus hijos puedan presentar una condición o neurodivergencia.
“Este desconocimiento tiene que ver con algún miedo, o es simple desconocimiento; puede ser que, al no aceptar que el niño presenta una condición, tengan que pasar por un duelo o un proceso”, resaltó por su parte Judith Zamora, directora de la USAER 32.











