Hasta la noche del domingo Renata Zarazúa estaba fuera del main draw de Wimbledon. La mexicana perdió su último juego de la qualy y con ello se esfumaba el sueño de debutar en la catedral del tenis, pero al amanecer de esta semana en Londres, el retiro de Ekaterina Alexandrova la puso de nueva cuenta en la pista y con ello, su primera aparición en el torneo más importante de tenis del mundo.
Mejor imposible, no hay otra forma de describirlo, pues Renata no solamente tuvo suerte de acceder al cuadro principal, también se topó con una jugadora local, campeona de Grand Slam y con ello, partido en la cancha central, esa que pocos pueden pisar.
Zarazúa se midió ante Emma Raducanu con David Beckham y David Attenborough como testigos en la grada, pero también, con el apoyo de su coach Damián Patriarca y los doblistas mexicanos Santiago González y Miguel Ángel Reyes-Varela, quienes estuvieron en su esquina exclamando en todo momento el “venga Renata” que tímidamente se escuchaba en el estadio que estaba volcado ante la británica.
La mexicana compitió hasta donde pudo. Por momentos fue superior a Emma Raducanu y parecía que la segunda ronda estaba en sus manos. Sin embargo, la presión de enfrentar a una tenista local en la cancha central la rebasó y terminó por caer 7-6 y 6-3 para culminar su paso exprés por Wimbledon.
Pese a la derrota, Renata Zarrazúa hizo historia en Wimbledon pues es apenas la quinta mujer que juega en el cuadro principal del torneo, pero es la primera que lo hace en la cancha central en toda la era abierta.
Antes de ella, por las canchas del All England Club pasaron Yola Ramírez y Rosa María Reyes en la década de los sesenta, Angelica Gavaldón en los noventa y más recientemente Fernanda Conteras. Giuliana Olmos ha hecho lo propio en la categoría de dobles.











