Se cumple un año del fraude de GP Capital; afectados confían en recuperar lo perdido

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Diego Hernández y otras 301 personas fueron defraudadas hace un año por GP Capital, una empresa de inversiones tipo piramidal con sede en Parral que se extendió a las ciudades de Chihuahua y Puebla, donde se estima una afectación de 30 millones de pesos. De acuerdo con su testimonio, le entró con 150 mil pesos para hacerse de rendimientos de hasta el 7% mensuales, pero nunca recibió un sólo peso de vuelta. Ante esto, el fiscal de la zona sur Guillermo Hinojos señaló que es necesaria la intervención de la Interpol para proseguir con la investigación y dar con el paradero de los tres presuntos responsables -integrantes de una misma familia- ya que se les giraron órdenes de aprehensión, pero se presume huyeron con destino a España

El caso GP Capital comenzó a tomar fuerza pública en agosto de 2025, cuando inversionistas que habían entregado cantidades que iban desde 50 mil pesos hasta sumas de varios millones comenzaron a exigir la devolución de sus recursos y dejaron de obtener respuesta por parte de quienes operaban la empresa. Las oficinas que anteriormente habían funcionado como punto de atención para los clientes quedaron prácticamente abandonadas y el conflicto pasó rápidamente de ser un problema entre inversionistas y una empresa a convertirse en una investigación penal por un presunto esquema de captación irregular de recursos.

Una inversión que nunca regresó

Para Diego Hernández, el atractivo de GP Capital estaba precisamente en los rendimientos que se ofrecían. Ingresó con 150 mil pesos y, de acuerdo con su testimonio, la expectativa era obtener un rendimiento mensual de 7%. Su intención, explica, era utilizar esas ganancias durante un tiempo para sostenerse económicamente y posteriormente retirar el capital invertido.

Entré a GP Capital con una inversión de 150 mil pesos con la promesa de recibir el 7% de inversión mensual; mi plan era poder vivir de eso un tiempo y después retirarlo, sin embargo, al mes fue todo el escándalo y me quedé sin nadDiego Hernández

El caso de Hernández ilustra una de las principales características que atrajeron a los inversionistas: la posibilidad de obtener ganancias considerablemente superiores a las que normalmente podrían conseguirse mediante instrumentos financieros tradicionales. Los rendimientos mensuales cercanos al 7% fueron mencionados entre las condiciones que se ofrecían a algunos clientes, una promesa que convirtió a la empresa en una opción atractiva para personas que buscaban hacer crecer sus ahorros o incluso obtener un ingreso periódico a partir de su inversión.

GP Capital operaba bajo el nombre de Grupo Financiero Pacheco y logró construir presencia principalmente en Hidalgo del Parral, aunque posteriormente extendió sus operaciones hacia Chihuahua capital y Puebla. La empresa utilizaba redes sociales, promociones, rifas e incentivos para atraer clientes y proyectaba una imagen relacionada con el éxito económico y la posibilidad de alcanzar una mayor libertad financiera.

La Fiscalía ha señalado que la investigación apunta a un esquema de tipo Ponzi piramidal, aunque jurídicamente los hechos se persiguen como presunto fraude agravado y asociación delictuosa. La diferencia es importante porque la existencia de una hipótesis de investigación no equivale a una sentencia y, hasta que un tribunal determine responsabilidades, las personas señaladas conservan su presunción de inocencia.

El colapso de agosto de 2025

El punto de quiebre ocurrió en agosto de 2025, aunque algunos inversionistas ya habían comenzado a experimentar retrasos en el pago de rendimientos o en la devolución de recursos. Conforme aumentaron las solicitudes de retiro, las respuestas de la empresa dejaron de ser suficientes para mantener la operación y finalmente los responsables dejaron de responder a clientes y trabajadores.

El 19 de agosto de 2025, un grupo de inversionistas acudió a las instalaciones de GP Capital en Parral para reclamar su dinero. Lo que encontraron fue un escenario muy diferente al que habían conocido durante los meses anteriores: las oficinas ya no operaban con normalidad y los responsables no se encontraban disponibles para atender las exigencias de los clientes.