Sector transportista, sin cumplir objetivos del 2025: seguridad, el mayor pendiente

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A punto de concluir el año 2025, el balance para el sector transportista en México se mantiene lejos de las metas planteadas a inicios del ciclo, particularmente en materia de seguridad, tema que continúa siendo el principal obstáculo para el desempeño de la industria. Así lo dio a conocer el delegado de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) en Parral, Juan de Dios Loya Lazcano, quien reconoció que el sector se mantuvo “en la pelea”, pero sin alcanzar los resultados esperados.

Loya Lazcano destacó que, a nivel nacional, los programas federales y estatales dirigidos a mejorar la seguridad en carreteras no se han reflejado en cifras operativas que den tranquilidad al gremio. “Nos hablan de estrategias y programas, pero en los números, en lo palpable durante la operación diaria, la realidad es otra”, expresó. El delegado señaló que los robos, las agresiones y los riesgos en rutas continúan generando incertidumbre entre los transportistas.Además del tema de seguridad, el representante de Conatram explicó que el 2025 estuvo marcado por un entorno económico incierto, derivado del conflicto arancelario entre México y Estados Unidos, lo que impactó directamente en el movimiento de mercancías. Muchas empresas, dijo, redujeron sus proyecciones de exportación y ajustaron sus precios debido a la falta de claridad sobre el destino de sus productos.

Esa inestabilidad provocó una disminución en los fletes y, por ende, en la rentabilidad del sector. “Hubo movimientos de precios a la baja. No se movieron las cantidades de mercancía que se tenían proyectadas y eso nos afectó en los márgenes de ganancia”, sostuvo el delegado, al recalcar que este ajuste frenó el crecimiento esperado para el sector transportista durante el año.

El panorama se complicó aún más con las diversas manifestaciones registradas a lo largo del país, que aunque no estaban directamente relacionadas con el transporte, sí derivaron en bloqueos y toma de carreteras que retrasaron operaciones. Cada cierre, explicó, significó pérdidas y una reconfiguración urgente de rutas, afectando la logística tanto para transportistas como para empresas dependientes de sus servicios.

Loya Lazcano reconoció que el saldo del año no fue lo esperado en términos de cumplimiento de objetivos, ya que ni las condiciones de seguridad ni las expectativas comerciales lograron repuntar lo suficiente para hablar de estabilidad. “Nos mantuvimos en la pelea, pero con márgenes de ganancia muy mínimos debido a todo lo que se presentó a lo largo del año”, subrayó.

Respecto a las expectativas para 2026, el delegado de Conatram apuntó que el principal llamado del sector al Gobierno Federal es garantizar certidumbre en materia de seguridad. Aseguró que un país con menos robos y violencia permite que todos los sectores crezcan, pero en el caso del transporte, la seguridad es el eje central para la fluidez de las operaciones en carreteras.

Finalmente, el representante del gremio señaló que también es necesario fortalecer la inversión en el país, atraer nuevas empresas y asegurar que las que ya operan se mantengan activas“Todo esto genera trabajo para todos”, concluyó, al desear que el próximo año traiga mejores condiciones para la industria transportista y para quienes dependen de ella.