Uso excesivo de pantallas afecta desarrollo y salud mental

a thumbnail

El uso de redes sociales y pantallas digitales tiene un impacto significativo en el desarrollo de los adolescentes, advirtió Francisco Calderón, subdirector de Salud Mental de la Dirección General de Bienestar Universitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juaréz (UACJ).

El especialista explicó que, desde etapas tempranas, los jóvenes enfrentan una fuerte influencia social que moldea su percepción personal. Durante la adolescencia, la socialización y la opinión de los demás juegan un papel determinante en la construcción de la identidad.

En este contexto, indicó que muchos adolescentes tienden a medir su valor personal a partir de la validación externa, lo que se intensifica con el uso de plataformas digitales donde predominan comparaciones constantes.

“Hay mucha parte de comparación y lamentablemente las redes sociales se prestan a que solo publiquemos una parte de nuestra vida”, señaló Calderón, al destacar que esta dinámica afecta la autoestima juvenil.

Además, advirtió que iniciar el uso de redes sociales a edades tempranas puede alterar procesos clave como la socialización, el aprendizaje y el desarrollo cognitivo, generando diferencias importantes en la forma en que los jóvenes interactúan.

El especialista subrayó que la comunicación digital no sustituye la interacción cara a cara, ya que los mensajes escritos pueden prestarse a malas interpretaciones y conflictos.

En ese sentido, hizo un llamado a los padres de familia a involucrarse activamente en la vida digital de sus hijos y conocer los contenidos que consumen.

También alertó sobre la influencia de creadores de contenido en redes sociales, quienes pueden moldear conductas, actitudes y percepciones en los adolescentes. “Algunos pueden construir, aportar y edificar de forma favorable, o pueden invitar a conductas autodestructivas y de riesgo”.

Calderón recomendó seleccionar cuidadosamente a quién seguir en redes, así como limitar tanto el tiempo de uso como la calidad de la información que se consume.

Además, consideró fundamental retrasar el acceso a tecnologías el mayor tiempo posible, ya que las habilidades digitales pueden adquirirse rápidamente sin afectar el desarrollo académico tradicional.

“Cuando nosotros leemos en papel, escribimos o dibujamos, estamos desarrollando habilidades cognitivas y visomotrices fundamentales que, de no fortalecerse, pueden comprometer procesos más avanzados”.

Finalmente, destacó que reducir el tiempo frente a pantallas trae beneficios como el aumento de la actividad física y la participación en actividades recreativas, por lo que recomendó fomentar espacios de convivencia fuera del entorno digital.