Durante los periodos vacacionales, las dinámicas familiares suelen modificarse, lo que puede generar tensiones dentro del hogar, particularmente entre padres e hijos, señaló José Elías Guerrero, coordinador de Casa Equidad.
El especialista explicó que, aunque muchos hombres continúan trabajando durante estas fechas, la convivencia con los hijos aumenta en el tiempo disponible en casa, lo que puede derivar en situaciones de estrés.
Indicó que es común que niñas y niños presenten signos de ansiedad o desesperación al permanecer largos periodos dentro del hogar sin actividades recreativas o salidas.
“Hay un mayor número de quejas y encuentros con los hijos muy desesperados o angustiados por estar todo el día en casa”.
Añadió que este contexto puede provocar ambientes ruidosos o tensos, lo que incrementa la irritabilidad en algunos padres, especialmente cuando llegan cansados de sus actividades laborales.
Señaló que uno de los principales detonantes de conflicto es la baja tolerancia ante situaciones cotidianas, como el ruido o las solicitudes contantes de los hijos.
“Cuando el nivel de toleración está muy bajo, cualquier situación puede detonar molestia o enojo”.
Guerrero detalló que estas reacciones son señales de alerta que indican que el estrés y el cansancio están superando la capacidad de respuesta emocional de los adultos.
Explicó que es importante que los padres identifiquen estos signos a tiempo, ya que puede afectar la relación con sus hijos y generar un ambiente familiar tenso.
“Son señales que tenemos que cuidar, porque la relación con nuestros hijos puede comenzar a ponerse tensa”.
Como parte de las recomendaciones, el especialista sugirió que los padres busquen espacios personales para relajarse antes de interactuar con sus hijos.
Asimismo, propuso establecer acuerdos sencillos, como pedir un tiempo breve para descansar antes de atender las necesidades de los menores.
Finalmente, destacó la importancia de que los padres se involucren activamente en la vida de sus hijos, conociendo sus intereses, actividades y necesidades, lo que facilita la comprensión y mejora la comunicación dentro del hogar.











