Venta de armas: el negocio millonario que domina EEUU a pesar de las masacres

29.2.- Venta de armas- el negocio millonario que domina EEUU a pesar de las masacres thumbnail

La producción se triplica en un país donde hay más tiroteos que días al año

Las armas se siguen cobrando vidas en Estados Unidos (EEUU). El país de Joe Biden tiene una cultura muy arraigada respecto de este tema; amparada en su Constitución y cuyo uso es muy difícil prohibir y regular, ya que los republicanos no dejan de bloquear las propuestas de los demócratas.

La matanza en un instituto de Texas no ha hecho más que evidenciar una realidad que todo el mundo conoce y cuyos datos son devastadores. Las cifras se podrían resumir en que desde 2019 a esta parte ha habido más tiroteos en el país que días al año. Así las cosas, el centro de investigaciones Gilfords revela que cada individuo tiene una media de 1,2 armas en el lugar con capital en Washington.

Con ello, la industria armamentística ha aumentado en EEUU en un 22% desde 2012, según la consultora IBISworld y tal y como recoge Cinco Días (actualmente está valorada en 19.500 millones de dólares). Asimismo, la agencia reguladora de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) revela que en 2020 -últimos datos que se tienen al respecto- constituyó exactamente la mitad de la producción del país.

Portar un arma en EEUU, una ‘tarea’ sencilla
Directamente vinculado con este hecho se establece lo sencillo que es comprar armas en EEUU. La licencia para portar un arma puede costar 30 dólares, mientras que las de distribución y venta puede ir desde esta misma cantidad hasta los 3.000.

Asimismo, para adquirirlas basta normalmente y en función del estado en el que la persona se encuentre, con ser estadounidense, tener 18 años y no contar con antecedentes violentos. De hecho, el joven que protagonizó la masacre en el instituto de Texas portaba una pistola y pudo haber portado un rifle en el momento de abrir fuego y tenía esa edad.

Más de 50 personas mueren al día
Las armas en Estados Unidos se cobran, ya no cada año, sino cada día; más vidas que en ninguna otra parte del mundo. En referencia a este último apartado, y según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CNC) casi 53 personas mueren cada 24 horas en el país por un arma de fuego. En 2020 fallecieron igualmente a causa de un arma de fuego, ya sea por suicidio u homicidio, más de 45.000 personas.

De este modo, y si se comparan el total de asesinatos en EEUU por armas frente al total de hemiciclos desde el año mencionado, el porcentaje es claramente mayor que en el resto del mundo. El segundo puesto en este ranking lo tenía Canadá, aunque con un porcentaje muy inferior (79% frente al 37%).

A todos estos datos, que pueden parecer solamente la punta del iceberg, hay que sumarle el número de tiroteos que se han producido en escuelas -obedeciendo también con ello al hecho que en la última semana ha consternado al mundo- entre 2009 y 2018, cifras que maneja Public Citizen. EEUU aparece en esa lista con 288 acontecimientos como el del pasado martes sobre sus espaldas, mientras que para encontrar al segundo país hay que bajar hasta los ocho tiroteos de México.

2021 y Texas, los más mortales
Si nos mantenemos en esta última cuestión, los tiroteos en colegios han sido un habitual, por desgracia, en EEUU. El año más mortal respecto a ello fue 2021, con 224 víctimas mortales. La cifra superó la centena en 2018 y desde entonces no ha bajado de ahí. Desde 1970 y hasta la actualidad es Texas de hecho el estado que más ha sufrido las consecuencias, cobrándose 175 víctimas mortales, solo por detrás de California, con 214.

30.1.- Israel usó un ‘arma química indirecta’ contra Gaza, denuncia ONG palestina

Israel utilizó un “arma química indirecta” al atacar un almacén de productos agroquímicos en Gaza el año pasado, reveló un estudio de la organización palestina de derechos humanos Al-Haq, al denunciar lo que considera un “crimen de guerra” que causó problemas sanitarios y ambientales en la zona.

“El ataque al almacén de Khudair, y a otros objetivos industriales similares, indica un intento directo de utilizar el contenido químico de objetos civiles contra la población palestina de la Franja de Gaza en forma de arma química indirecta”, asegura el informe de la recién creada unidad de investigación de arquitectura forense de Al-Haq.

El estudio, difundido esta semana y realizado en colaboración con Forensic Architecture, una agencia de investigación con sede en Goldsmiths, Universidad de Londres, analizó el ataque aéreo perpetrado el 15 de mayo de 2021 por fuerzas israelíes contra el almacén agroquímico de Khudair, en el norte de Gaza, durante la más reciente guerra entre Israel y la Franja.

El almacén de Khudair albergaba más del 50% de los suministros agrícolas de la Franja de Gaza, por lo que era especialmente importante para la agricultura de la zona. En su interior, contenía equipos agrícolas de plástico o nailon, así como sustancias pesticidas y fertilizantes.

Según el informe, el almacén albergaba 18,000 litros de Kontos, un insecticida altamente tóxico e inflamable que en caso de incendio puede liberar cianuro de hidrógeno, un gas potencialmente mortal. El almacén también contenía otras sustancias que pueden producir una reacción tóxica cuando se exponen al fuego o al calor extremo.

Los investigadores de Al-Haq concluyeron que Israel “no atacó con proyectiles explosivos”, sino con municiones M150 Smoke HC 155mm, un nuevo tipo de proyectil desarrollado por el fabricante de armas israelí Elbit Systems que emite humo de alta densidad.

El impacto de esos proyectiles produjeron un incendio que propagó una nube química sobre un área de unos 5,7 kilómetros, causando entre los habitantes de la zona “una serie de irritaciones y enfermedades de la piel (…) así como dos abortos espontáneos”, apuntó el estudio.

El ataque también causó importantes daños medioambientales, ya que los residuos químicos del incendio se filtraron al suelo, lo que podría haber contaminado aguas subterráneas, añadió.

El experto en municiones Chris Cobb-Smith explicó en el informe que no podía haber “ninguna justificación militar” para disparar municiones “intrínsecamente inexactas” y altamente inflamables en esa zona densamente habitada.

“Actuando con conocimiento de causa, las fuerzas de Israel crearon un arma química mediante la destrucción de productos agroquímicos”, aseguró Al-Haq, al sostener que este ataque “equivale al uso indirecto de un arma química y cumple los requisitos de un crimen de guerra según el derecho penal internacional”.

Israel y Gaza protagonizaron una dura escalada bélica de once días que comenzó el 10 de mayo de 2021, tras protestas callejeras y enfrentamientos entre israelíes y palestinos en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, que alberga la Mezquita de Al Aqsa y que representa el tercer lugar más sagrado del islam y el primero para el judaísmo.

Esta fue la escalada bélica más intensa desde 2014, con numerosos lanzamientos de cohetes hacia Israel por parte de milicias palestinas y duros bombardeos israelíes contra Gaza.