Luego de 37 años la casa donde fueron torturados y asesinados el agente de la DEA Enrique Kiki Camarena Salazar y el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar ahora es un kínder.
La casa ubicada en Lope de Vega 881, de la colonia Arcos Vallarta de Guadalajara, Jalisco, tuvo una remodelación drástica para que se convirtiera en “Casa Yinu Montessori”.
De acuerdo a la investigación, un empleado del jardín de niños indicó que la casa ha sido expuesta mediáticamente por los hechos que ahí ocurrieron, pero asegura que ni a los niños ni a los padres se les cuenta sobre lo sucedido.
“Hoy son otros gritos los que se escuchan”, indicó el trabajador.
Otro empleado del lugar especificó sobre algunas otras modificaciones que se han hecho, señalando que lo que aún conserva son la misma cantera roja y los mismos mosaicos color café.
“La remodelación fue interna, para adecuarla a una escuela”, mencionó.
Detalló que la cocina fue transformada en uno de los salones más amplios que tienen, que eliminaron un chapoteadero por seguridad de los niños, además que quitaron las dos escaleras que conducían a la planta superior y bardearon.
Cabe señalar que, cuando sucedió el crimen, la casa pertenecía al doctor Rubén Sánchez Barba, de acuerdo a la cuenta 714443 del catastro de Guadalajara, la compró en 70 millones de pesos a Rubén Zuno Arce, hijo del ex gobernador José Guadalupe Zuno y yerno del ex presidente Luis Echeverría.











