De acuerdo con las Estadísticas de Nupcialidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el estado de Chihuahua ha registrado una disminución sostenida en el número de matrimonios durante la última década.
Mientras que en 2015 se contabilizaban alrededor de 6.4 matrimonios por cada mil habitantes, a partir de 2022, tras la etapa más crítica de la pandemia de COVID-19, la tasa se ubicó en niveles cercanos a 4.4 por cada mil habitantes.
A lo largo del periodo analizado se observan fluctuaciones moderadas; sin embargo, destaca la caída registrada en 2020, cuando la tasa descendió a 2.8 matrimonios por cada mil habitantes. Este comportamiento estuvo asociado a las restricciones sanitarias y administrativas implementadas durante la emergencia sanitaria.
La evolución de este indicador refleja cambios en los patrones de formación de pareja, caracterizados por una menor intensidad de la nupcialidad y una tendencia a postergar el matrimonio.
Asimismo, las estadísticas muestran una disminución sostenida de los matrimonios en los grupos de edad de 15 a 19 años y de 20 a 24 años. En contraste, el grupo de 25 a 29 años se ha consolidado como la principal etapa para contraer matrimonio.
Además, se observa un incremento en los matrimonios entre personas de 35 años y más. De acuerdo con el INEGI, estos cambios responden a diversos factores sociales, entre ellos la postergación del matrimonio, una mayor permanencia en el sistema educativo, una incorporación más tardía al mercado laboral y una creciente aceptación de la unión libre como forma de convivencia.
Matrimonios y divorcios
En los últimos dos años, en Chihuahua se registraron 43 divorcios por cada 100 matrimonios, cifra superior al promedio nacional de 33 por cada 100 matrimonios.
Esto sugiere que la disolución de matrimonios ocurre con mayor frecuencia en el estado que en la mayoría del país .Además, una tercera parte de las personas divorciadas estuvo casada por más de 21 años.
En el estado de Chihuahua, el divorcio puede solicitarse sin necesidad de acreditar una causa legal cuando se tramita por la vía unilateral (divorcio exprés) o por mutuo consentimiento.
En términos jurídicos, los divorcios se clasifican en voluntarios (ya sean administrativos o judiciales) y contenciosos, estos últimos cuando existe desacuerdo entre las partes.
Desde una perspectiva estadística, las principales causas de separación en la región incluyen la incompatibilidad de caracteres, que es la más común y representa siete de cada diez casos.
Otras causas frecuentes son el abandono injustificado del hogar, que ocurre cuando uno de los cónyuges se ausenta del domicilio sin justificación legal por periodos prolongados; la violencia familiar, que comprende agresiones físicas o psicológicas; el adulterio, y el incumplimiento de obligaciones, como la falta de aportación económica para el sostenimiento del hogar.
En cuanto a las modalidades, el divorcio voluntario judicial procede cuando ambas partes están de acuerdo en separarse, pero existen hijos menores o bienes en común que deben regularse mediante un convenio que establezca la custodia, convivencia y alimentos.
Por otro lado, el divorcio contencioso (o necesario) se presenta cuando uno de los cónyuges no acepta la separación, por lo que es necesario acudir ante un juez e invocar y probar alguna de las causales legales, como infidelidad, abandono o violencia.











