Con botellitas de agua, suero, cachucha y bien alimentado, el señor Joel Ramos, busca disipar un poco el intenso calor que se registra en la ciudad, mientras que sale a vender burritos y dulces en la zona centro, en busca de llevar el sustento a su hogar.
“Ahorita con el calor puro tomar agua y agua, ya llevo como cinco botellas, también tomó suero, bien comido y aún asi todavia me baja la guardia”, expresó el comerciante.
“(La sufre bastante) si, no nada más yo, todos la sufrimos, ahorita ando para arriba y para abajo porque está nublado, pero nada mas sale el sol y como los animalitos me voy y me arrincono a la sombra”, agregó.
El comerciante Joel Ramos mencionó que el intenso calor los limita para salir a buscar el sustento para su hogar, el “Pan de cada día”.
“Ahorita porque está nubladito ando para arriba y para abajo, voy para allá, luego acá y me paro aquí, pero saliendo el sol, busco una sombra y ahí estoy gritando”, dijo.
“Me trato de hidratar con botellas de agua, suero y bien comido, bien almorzado”. “Las condiciones del clima son diferentes, yo trabajé mucho en la obra, trabajaba sin camisa y en puro short, cuando trabajaba donde había gente trabajaba con pantalonera y camisa, pero cuando andábamos en el monte, en el llano, en el vil solón, no había sombra, no había techo”, expresó.
Dijo que ahora está más fuerte el calor y a sus sesenta y cuatro años ya le afecta más la temperatura elevada que se registra en la ciudad.
“Yo vendiendo burritos ya voy para dos años y medio, pero llevo como 12, 13 años vendiendo pan ranchero, todo el día, llegó a las 6:00 de la mañana (al centro) y me voy hasta las 7:00, 8:00 de la noche, a veces a las 10:00, vengo desde la Galeana”, indicó.











