La Presidenta Claudia Sheinbaum llamó a no permitir que los mexicanos sean maltratados y reivindicó el orgullo nacional, en medio de las presiones que mantiene el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, y un día después de recibir al Rey Felipe VI de España en Palacio Nacional, en un gesto de distensión diplomática.
Durante la entrega de apoyos de la beca Rita Cetina a estudiantes de primaria en Tapachula, la Mandataria vinculó el orgullo de ser mexicano con la historia de Chiapas y sostuvo que el País debe defender su dignidad frente al exterior.»Fue la mejor elección que pudimos hacer porque México es lo mejor del mundo. No hay País como México. Nunca dejemos que a las mexicanas y a los mexicanos nos traten mal. Nunca. Somos lo mejor del mundo. Vivimos en el mejor País del mundo», expresó.La Presidenta recordó que, hace más de 200 años, los habitantes de Chiapas decidieron mediante votación incorporarse a México y afirmó que esa fue «la mejor elección» porque el País es «el mejor del mundo».
También habló sobre el legado histórico nacional al asegurar que México cuenta con grandes civilizaciones, héroes y heroínas como ninguna otra nación y llamó a preservar cuatro valores: el amor al prójimo, a la familia, a la naturaleza y a la patria.El mensaje ocurre mientras el Gobierno mexicano mantiene una relación de tensión con la Administración de Donald Trump, marcada por reclamos de Washington para endurecer el combate a los cárteles, presiones comerciales, exigencias en materia migratoria y de seguridad, así como críticas recurrentes de funcionarios estadounidenses hacia México.Apenas el ayer, Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al Rey Felipe VI, en el encuentro de más alto nivel entre ambos países desde el distanciamiento diplomático provocado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador por la exigencia de una disculpa de la Corona española por los abusos cometidos durante la Conquista.La visita del monarca fue interpretada como el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral, luego de que el Gobierno español rechazó aquella petición y, en 2024, decidió no enviar representación oficial a la toma de posesión de Sheinbaum tras la exclusión del Rey de la ceremonia.











