Los municipios rurales de Chihuahua son los principales focos donde se registra una fuerte infiltración delictiva en los cuerpos de seguridad, mencionó el activista Gabino Gómez, quien advirtió que esta problemática no se limita únicamente a las policías municipales, sino que alcanza a diversas instancias de seguridad y, por citar un ejemplo, mencionó a Allende, Jiménez y Guadalupe y Calvo.
El activista señaló que en estas regiones la infiltración criminal se ha vuelto una práctica común, lo que convierte a algunas autoridades en cómplices, ya sea por omisión o por participación directa. Indicó que existen múltiples señalamientos en distintos municipios donde personas han sido detenidas por policías municipales y posteriormente se desconoce su paradero.En Parral investigan a dos policías municipales por supuesta desaparición forzada
En este contexto, recientemente en Parral, la Fiscalía de Distrito Zona Sur informó que se encuentran bajo investigación, dos elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, señalados por su presunta participación en hechos de desaparición forzada.
Los dos policías municipales fueron identificados como Luciano C. M. y Rigoberto V. S., por su presunta responsabilidad en la desaparición de jóvenes, en un caso de privación ilegal de la libertad.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, ambos se desempeñaban como policías municipales y estarían involucrados en la privación ilegal de la libertad de las víctimas, ocurrida el 24 de enero de 2025, cuando los jóvenes se encontraban afuera de un domicilio ubicado en la calle General Juan Andrew Almazán, en la colonia Héroes de la Revolución, en la ciudad de Parral.
Además, los señalados presuntamente se llevaron dos automotores, propiedad de las víctimas, como parte de los hechos investigados, actualmente por la autoridad ministerial.
La problemática se extiende desde el sur hasta el norte del estado
El activista Gabino Gómez detalló que la problemática se extiende en la zona sur del estado, desde Allende y Jiménez hasta Guadalupe y Calvo, y que actualmente uno de los escenarios más críticos se presenta en la región fronteriza, conformada por Aldama, Coyame y Ojinaga, donde existe una confrontación intensa entre grupos criminales, dejando como saldo numerosas víctimas de homicidio y desaparición forzada.
Añadió que la violencia, también se ha incrementado recientemente en la región centro-norte, mientras que en Nuevo Casas Grandes la situación sigue siendo preocupante.
Ante este panorama, el activista subrayó la urgencia de coordinación, real y efectiva entre los grupos de inteligencia policiaca, con el objetivo de detectar con precisión las zonas donde operan los grupos criminales, y desplegar operativos con recursos suficientes y permanentes.
Sin embargo, señaló que uno de los principales obstáculos es que el crimen organizado cuenta con un amplio conocimiento del territorio, y con redes de información que les permiten anticiparse a los operativos. “Cuando llegan las corporaciones, los grupos ya se han retirado porque alguien les avisó. Permanecen unos días, las fuerzas se retiran y luego regresan. Así ha sido por años”, expresó.











